domingo, 17 de diciembre de 2017

Dale Watson (Birmingham, 1962)

Aunque nacido en la pobreza en el norteamericano Estado de Alabama, se crió en Tejas, en medio de un ambiente musical que amaba la música country. Con el apoyo familiar y el talento natural no es de extrañar que Dale empezase a componer sus propias canciones con tan solo doce años de edad, y que aún no fuese mayor de edad cuando ya registrase su primera grabación, la sensacional "Hot dang" (1989). No tardó mucho en convertirse en músico profesional, acudiendo al colegio de día y tocando en clubs por la noche, muchas veces acompañado por su hermano Jim en un grupo llamado The Classic Country Band. Por consejo de Rosie Flores se trasladó a Los Angeles, donde se unió a la banda residente del mítico club Palomino. Fichó por discos Curb, donde grabó los singles, "One tear at a time" (1990) y "You pour it on and I pour it down" (1991), donde ya se nota su sello personal de mezclar los más puros sonidos norteamericanos como el honky-tonk con una clara influencia del rockabilly angelino, en aquellos años muy fuerte. Su talento compositivo había quedado claro, así que no tardó en establecerse en Nashville, trabajando como autor para otros cantantes de la meca del country, y donde tuvo a su primera hija. Luego pasó a Austin, otro de los centros neurálgicos del rockabilly y el country, donde formó su propia banda, Los Lone Star (nombre tomado de su marca preferida de cerveza), y donde grabó sus primeros álbumes, "Cheatin´ heart attack" (1995), "Blessed or damned" (1996) y "I hate this song" (1997), aclamados por crítica y un público deseoso de esuchar buen y puro country y rockabilly. "The truckin´ sessions" (1998) desvela su amor por la carretera, la conducción y los camiones, sacándose en esa época el carnet especial de camionero y comprando el precioso autobús de la banda, el cual él mismo conduce buena parte del tiempo cuando salen de gira. Esta pasión se atemperó un tanto cuando su novia murió en accidente de tráfico en 2000, algo que le afectó profundamente, llevándole casi al abismo, pero resurgiendo con el sentido LP "Every song I write is for You" (2001), es decir, cada canción que escribo es para tí. De todas formas se tomó un descanso para dedicar más tiempo a sus hijas, una de las cuales es actriz, y cuando volvió a Austin se convirtió en habitual del mítico club Continental y luego del Grand Ole Opry. Un nuevo álbum apareció dedicado a su novia fallecida, "To Terri with love" (2008), y desde entonces muchas más obras maestras han salido de su pluma, su voz y su guitarra, convirtiéndole en uno de los grandes de la música ameripolitana, como a él le gusta llamar a los mejores géneros de su país, destacando su tema-himno, "I lie when I drink" (2013), es decir, miento cuando bebo. Ha abierto su propio saloon y además en el año 2014 creó los premios Ameripolitan, que pretenden reivindicar la música country y sus satélites, con especial atención al rockabilly, ante el desprestigio en que cada día parece caer por culpa del neo-country y otras nuevas tendencias comercialoides. Desde entonces se ha erigido como el evento más prestigioso del mundo rockin´ mundial. Por su parte aún tiene mucho más que ofrecer musicalmente, como demuestran sus más recientes y geniales "Call me insane" (2015) o "Under the influence" (2016).
Músicos: Dale Watson (voz y guitarra), Chris Crepps (contrabajo), Mike Bernal (batería) y Don Pawlak (steel guitar).